viernes, 22 de mayo de 2015

¡Ni una menos!

Así estamos acostumbrados a la violencia, nos preparamos lentamente para dejar de observar eso que nos lastimaría si le prestamos atención.
Así que nos vamos acostumbrando al hambre ajeno, a los salarios bajos, los insulto, a que te invadan el espacio, a la violencia psicológica y física.
Digamos que lento esto se está tratando de modificar, pero demasiado lento, porque mientras la gente se concientiza aparecen cadáveres que le dan de que hablar y luego se olvidan. La semilla fue colocada en algunos; lo bueno sería que no tenga que derramarse sangre para que se entienda lo complicados que estamos.
Hay días que me saco vuelvo realmente de mal humor, estresada, triste y enojada porque me gritan cosas en la calle, me invaden el espacio personal, siempre me mandan a calmar que no le dé bolilla, una vez me dijeron bueno si vas vestida así después no te quejes, les aseguro que eso es violencia, por donde lo mires. Creo que a todas las mujeres que conozco esto le paso mínimo 1 vez en su vida, si te pones a pensar un ratito es mucho, te terminan enseñando como no tenes que vestirte, que vengas a acompañada de un chico (dándole una responsabilidad innecesaria, algo que a él no le corresponde) para que otro no se pase…
Tenes novio? No… sos vista como pobre piba. Pero a la de al lado, el cual el novio le dice cómo vestirse, le revisa el celular etc. está todo bien, esta sociedad tendría que revisar un poco lo que decide ver, lo que permite que ocurra, que le enseña a su entorno.
De apoco con pequeños granitos casi imperceptibles nos vamos acostumbrando a que las cosas estén bien.
Vamos dejando que las noticias cuestionen la forma como va vestida una piba, cuando eso no es un tema (cada uno va como quiere y no tiene que ser víctima de nada por ello), el tema es que la lastimaron, mataron eso es lo único a tratar.
Se ve mucha gente quejarse por que las mujeres andan en tetas, pero cuando salen en televisión expuestas como un objeto, como mera cosa sexual está bien.
La mujer en la cocina, con las tetas guardaditas, hasta que al hombre le pinta…
Tenemos que dejarnos de normalizar a la violencia, el sistema patriarcal donde vivimos y nos criamos tiene que dejar de existir por el bien de todxs.



Carta a Esme:

Se me rompe el corazón, una parte cae se desparrama, se desase, se quiebra, me rompe. Yo que hago acá viejita de mi alma, estoy sufriendo y las palabras se me traban, quiero llorar hasta derretirme y un poco más pero no me sale, no soy buena en estos momentos, es como si la tristeza se me instalara en los huesos aún más profundo, en mi plena existencia. Estoy tan enojadadamentetriste, odio asumir que estas vieja, que ya no corres como antes, que tu carácter se va volviendo en mañas porque estas cansada, la juventud se te escapo, quiero apretarte, quiero llorar mientras te abrazo. Si pudiera explicarte cuanto te amo, no sos una mascota, pequeño bicho de mal carácter, sos mi familia, más de 12 años compartiendo la vida, hermosa criatura de mal carácter, mañosa y al borde de lo anti social, ¿qué puedo decirte?  Que soy egoísta y si fuera por mi te haría eterna, que te quedes a mi lado a pesar de que ya estés grande, que no te vayas, porque que  voy a hacer sin vos?, quien va a venir a pasarse por mis pies, quien dejara abrazarse cuando estoy mal, quien me va a despertar para que le de leche todas las mañanas aunque sea domingo.
Imagínate si no serás una persona grandiosa, mi mama que no le gustan los gatos te dio su corazón, como hago para transmitirte que sos parte de nuestra familia que te amamos, supongo que en si lo sabes, entendes que no solo somos la mano que te alimenta, te rascamos las orejas.
Yo sé que no entendés que casi todos los veranos algún ser, una criatura ocupe un poco de tu espacio, esos bichos que son abandonados por gente estúpida y no tiene la suerte que tuviste vos de conocernos apenas naciste, fuiste amada en el instante en que saliste de la guata de tu madre, gata loca a la cual amábamos, como decirte que nosotros estamos sufriendo al pensar que estas vijita, que ya no podes hacer lo que hacías antes, como chusmiar por la ventana o despertarnos con tu mirada potente. Hay personas que abandonan animales, que los dejan aun cuando no son capaces de vivir por sus medios, que los tiran de forma cruel, como si fueran simples objetos. No puedo entenderlos, y cuando veo un animal veo una persona, unos seres de carácter, múltiples historia, unos tipos simpáticos, como humano tengo la facilidad de encariñarme más rápido con seres de otra especie.
Acá en la distancia se me hace difícil abrazarte, existen días que preferiría no saber, imaginar que estas por la casa haciendo alguna de la tuya molestando a mi  mama mientras cocina persiguiéndola hasta que grita, haciéndole compañía a mi viejo o simplemente existiendo con Osi.
Acá estoy asumiendo que uno de los amores de mi vida está muy vieja; quiero ser tonta y creer que vas a estar conmigo para siempre. Si pudiera me acostaría a dormir la siesta con vos y que no importe el después, poder abrazarte fuerte. Quiero volver al día en que naciste, quiero quedarme con vos por siempre.

Me alegra que  hayas encontrado una familia que te va a cuidar, te ama y te amara sin condiciones.