sábado, 30 de julio de 2016

Ataque de risa:

Me rio tanto y tan fuerte que debo tirarme al suelo, las paredes comienzan a temblar, pareciera que suben y bajan, casi aplastándome.
Mis ojos se llenan de lágrimas  y todo pierde el contorno.
En posición fetal mis rodillas se pegan más a mi pecho y mis brazos, abrazan el estómago que se menea de un lado a otro.
Mi cara se torna de un color rojo y los músculos de los cachetes se van poniendo cada vez más duros, deformándome el rostro.

Mis pulmones  no son capaces de ingresar suficiente aire y de un momento a otro, después de tanto temblequeo, se me detiene el corazón.

domingo, 24 de julio de 2016

Vi una chica triste

Vi una chica triste, sus lágrimas caían y mojaban las piedras donde se extinguía un lago.
A pesar del viento escuchaba como su corazón se rompía, por la impunidad, por el desinterés y poco amor de tantas personas.
Pude sentir como quebraban su alma.
La vi parada mientras intentaba secar sus lágrimas y decidir cómo defender aquello que están matando.

Me hubiera encantado ser ajena a tremendo dolor, pero cuando me di cuenta mis lágrimas volvieron a caer mientras mi pecho perforaba, por que matan uno de los grandes amores de mi vida.

Un pasillo frió:


Me encontré descalza tratando de caminar lo más rápido posible solo en puntitas de pie; no quería apoyar la planta entera, el frio se hacía parte de mí.
Me sentí absolutamente perdida en la oscuridad de ese pasillo corto y a la vez tan enorme, prácticamente interminable.
Me sentí sola, innecesariamente sola.

Mi cuerpo temblaba, como si un viento helado se hubiera apropiado de él; pero aun no estoy segura si era por el frió.