martes, 20 de diciembre de 2016

¿Dónde está mi casa?

¿Dónde está mi casa?
Para una persona nómade, rodeada de pocas cosas fácilmente embalables; algunas estancias parecen que fueran hora pico en capital, todes pasando corriendo casi sin detenerse.
Mi casa está entre los cerros y las montañas; reconozco que estoy cerca cuando se acaba la extensa visibilidad, interminable llena de soja o de nada. Pero cuando levanto al vista ahí están con sus diferentes colores, vegetación, fauna; desarmándose lenta y rápidamente.
Un guanaco, viento por la ventanilla, liebres entre los campos conviviendo con esa vegetación casi al ras, los choique agrupados con sus plumas despeinadas.
El lago o los lagos, no importa cuál sea su nombre o su mayor fuente; un rio , el deshielo ese es mi hogar, es paz. Con sus aguas transparentes que vez cada piedra o tan marrones que solo rogar que nada te rose los pies.
Mi casa es el cielo lleno de estrellas, donde se puede ver la vía láctea; una magnifica cosa que a veces solo me olvido de mirar.
El verde de los árboles y las plantas creciendo desubicadas, rompiendo y renaciendo en cada brecha de cemento.
Mi casa es la gata que me espera durmiendo la siesta; mientras yo me enfrento a la vida para darle de comer y manosearle la panza.

Supongo también que habito en u cachito de corazón de algunas personas.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Tal vez algún día me despierte sola en mi habitación y mi piel ya no sea lo que es, ni tenga pelos sobre ella, ni los lunares, quizás abra los ojos y ya no tenga miedo de ser perseguida y por alguna extraña razón me convierta en un bicho.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Colores:


Empapelado amarillo, flores rosas, maleta roja, cajas, cajitas, cajones que armas y desarmas. Apilas colgas y descolagas; ya no sé si estoy hablando de objetos o de mí.  Que me siento en la silla violeta o purpura, tal vez lila, donde te espero todos los días, mientras escucho una canción  que me recuerde a tu pelo negro que se enredaba entre mis dedos, cuando nos tirábamos en el colchón multicolor.
Tus ojos verdes desaparecen cada vez que pestañas y yo los extraño me siento como un nene jugando a dónde estás?

Tus uñas celestes se mezclan con el cielo cuando levantas la mano para despedirte, mientras  espió por la ventana y nuevamente vuelvo a la silla violeta o purpura, tal vez lila.

El sillón

Cuando me pierdo quisiera encontrarme nuevamente en tu sillón.
Poder dejar de existir
Sé que no fue importante
Pero nunca me volví a sentir como en ese lugar.
Cada que me pierdo, quisiera hundirme en tu abrazo.
Viajaría a ese lugar, a ese momento
Estaría hasta que me sintiera mejor
Luego me pondría las zapatillas y te despedirías de mí en la puerta, como tantas veces.

Y dejaría que todo se vuelva a convertirse en nada al cerrar.