miércoles, 5 de septiembre de 2018

Bajar es lo peor


Bajar es lo peor:
Este domingo quisiera que me arrancaran la cuerpa
Cada poro transpira una desesperación
Y mis brazos separados, mutilados, por el anhelo de un abrazo cálido
 Los ojos nadan en una pileta, agujero profundo que duele en el margen.
La química aún no se logra restaurar y me reina el mal.
La esperanza se deterioró en el margen de un suspiro
Me inunda un sentido de falta y soledad.

viernes, 31 de agosto de 2018

jenga


Tenía un jenga sobre el mueble del comedor
Sus piezas no eran completamente derechas, creo q nada, nada, que se acerque a mí, entre seres y objetos, en sí las formas determinadas les predominen.
“Todo atado con alambre”.
El juego consiste en sacar piezas, sin tantear, tratando que no se derrumbe y colocarlos arriba nuevamente así la torre no se cae hasta que los cimientos les tambalean…
Bueno en si malabares del sostén.
Del mueble a la mesa, en esta casi siempre se entre mezcla con botellas.
Recuerdo una noche en particular, donde llovía, llovía torrentes, por las calles se armaban pequeños ríos.
Las personas resignadas apelaron solo a reírse ysacar piezas con manos tambaleantes ya que los torrentes sanguíneos les corrían alcohol del bueno y del económico, como siempre que se puede.
Se escuchaban los pequeños gritos desde afuera:
Ehhhh!!!
Se cae ¡!
Como hiciste!
Etc.
Etc.
Me toco sacar una decisiva, se cae o gano, mis dedos empujan lentamente la madera, lentamente, lentamente, rápido y cuando se encuentra en el aire con la torre tembleque pero en pie; se me sale de la mano comienza a flotar, se aleja de mis dedos, todas comienzan a hacer lo mismo, eso que armamos floto entre los aires se mecían, era algo muy extraño de ver. Nadie se asustó parecía mágico empezaron a hacer formas por los aires, castillos, casas y casitas, formaban cosas y hacían sombra en el suelo, así estuvieron más o menos por 20 minutos mientras los antiguos jugadores solo podían observar.
Todo era genial nos rodeaba una sensación de bien estar hasta que de repente cayeron sobre todo incluyéndonos, se derrumbaron sin previo aviso con un peso que parecía que las duplicaba, aun que seguían siendo las mismas cuando se termina la magia se puede salir lastimado.

lunes, 13 de agosto de 2018

palabras


Los adoquines de la ciudad se encuentran deteriorados, el paso del tiempo no le es en vano, se le han salido partes, mis pies los pisan y suelen tropezar con los sobresalidos todas las mañanas suelen intercambiarse, mis pies rozan rápidas las calles para poder llegar a otro sitio en la mochi el peso de los libros.
Pesan como metáfora y como realidad, pesa en información; en letra por letra que unidas donde el negro y el blanco juegan a decir algo que refleja el ojo en el cerebro del sujeto que lo interpela.
Susurra realidades, estallan neuronas, crean, descrean y en ese tremendo barullo resuenan los miedos de aquellos que prefieren la ignorancia al saber.
Yo creo que las mentes pueden marchitarse, es como ver las hojas tornarse triste y marrones con el paso del tiempo se desprenden sin ninguna gota de vida en ellas, deslizándose por el abismo a la nada.
El gris sucio de mis zapatillas viejas atraviesan de un lado al otro, las diagonales con ligereza quisiera llegar, apresurar el tiempo, destino tras destino voy repartiendo libros de verdades y ficciones; los dejo en su nuevo hogar para que puedan florecer, son semillas de poder, manos tras mano.
También son escondidas en plazas y bancos, la gente los recoge discretamente el conocimiento se expande, estalla como galaxia.
Amo el olor a imprenta, el olor a tinta fresca, es como cuando el escritor acaba de escupir algo, nuevamente las palabras son dichas, unidas para reflejar.
¿Te imaginas las palabras invisibles? la cuales unidas no digan nada
Me llena de miedo.
El temor es casi un hueco en mí, algo que no me detiene, pero en cada borde arde como fuego que trato de disimular aunque se siente tan real que podría tocarlo con la yema de mis dedos.
Las viejas historias son contadas, aunque  este desorden en la historia las nuevas quedan marginadas, más que lo normal, no se pueden escuchar cosas nuevas, si las viejas se están perdiendo.
Caen los muros enormes, los ladrillos nos aprisionan en una fosa del desconocimiento.
La lluvia humedece toda la ciudad, ahogando el cielo oscuro lleno de nubes grises, densas parecen reinar a pesar de los soles; hace un tiempo las palabras fueron prohibidas porque parecían que repiqueteaban en la cabeza de la gente y las hacía sonar, retumbaban de una en otra, las letras se convertían en piojos que saltaban alto y se posaban en distintos bochos.
Pero al intentar exterminarlas se volvían raíz; se hundieron en la carne de muchxs para poder transformarse en hojas.
A pesar de que las botas quisieron pisotear todo sin dejar rastro de que algún día existieron las palabras, estas fueron más fuertes, brotan desde los rincones, desde los lugares discretos, como yuyos en la ciudad, se agarran a cada posibilidad expandiendo las raíces que en algún futuro harán temblar los edificios.

martes, 31 de julio de 2018

Atardecer en las vías del tren:


Atardecer en las vías del tren:
El sol pega tenue, tibio, haciendo saber que se lleva el calor pero aun nos deja algo, esa sensación de bienestar antes que la humedad y el roció se apropie del ambiente efectuando que tiemblen les cuerpes.
La oscuridad se aproxima y el pasto deja su claridad para transformarse en sombras enormes, desdibujadas, los firuletes; miedos que renacen de la tierra para atormentar a aquellos desprevenidos.
El tren pasa haciendo temblar las vías, el alrededor su sonido se sincroniza a los latidos de mi corazón, me transformo en  un  pasajero que vibra y viaja, tomo distancia y en la carrea me deslizo  entre el horizonte y el más haya. No sé dónde voy pero hace rato me dejo de importar, ya no me interesa llegar, mientras voy me expando y choco con lo que me rodea de repente soy casas de cemento que refugia familias y soledades.
Soy pintadas en paredes olvidada; un conjunto de colores para diseñar, decir  algo. No siempre sé que quiero decir.
Mochilas que guardan pintura, billeteras, libretas  que cuentan historias, pasadas, presentes, futuras e inventadas.
 Reflexiono como otres, sin dejar de ser yo.
Ideas, ideas, acumuladas.
Me transformo en árbol que se expande raíz en busca de agua, hojas que pelean por el sol y cada anillo, años de sequias y abundancias.
Soy electricidad, cables que llevan y en algún lado hacen luz, una explosión en un foquito.
Como mis ideas, mi cerebro conecta neuronas, un Big-bang que crea, lleva y trae;  como el viento que sopla y vuela pelos ajenos, transformando arrugas en las caras  que quedan casi permanentes.
Múltiples expresiones, que tratan de decir cosas que puedo comprender aunque me sean ajenas, porque todo lo sentido no es nada nuevo solo que rozan los diferentes tiempos.
 Un estornudo con dolor en el pecho, un  dolor en el pecho que habla de otra persona ajena a la cual le pertenece ese cuerpo que se está contorsionando y la oscuridad alcanza a tapar las lágrimas que no son mías pero me corresponden.

viernes, 29 de junio de 2018

En cajas y cajones me voy a volver guardar.


En cajas y cajones me voy a volver guardar.
Como si las historias pudieran dividirse en cosas que se tiran o se empacan.
Otra vez, en su novedad no es nuevo
Como nómade mis raíces se transformaron en montañas, en personas y de repente se van a estirar tanto que se empiezan a rasgar, miedo.
Me miento pero tengo quebrado el corazón.
Me miento al creer que las distancias no son nada
Pero son un montón de abrazos que no se podrán dar
Y en esto
Me reina de nuevo una soledad inmensa,  de la cual nunca me puedo despegar.
Me estoy deshaciendo de nuevo
Y eso, eso
 No sé qué  hacer con eso
 Dejando, dejando …
 De nuevo
Perdiendo
Perdiendo
Y otra vez a solas conmigo
Que no soy la mejor compañía
Que cagada de miedo estoy.
En todas tengo que pelearme conmigo para sobrevivir
Me partí tantas veces
Me guarde en cajas y cajones
Que en un momento fue lo único que tuve.
Mierda tengo miedo.
Mucho miedo.
No quiero sentir que se me muere algo de nuevo.
Espero que en este giro que me atormenta y llena de dudas
Reecontrarme en un lugar mejor .

jueves, 14 de junio de 2018

Amo ser feminista estoy orgullosa de lo que hizo de mi, de mis compañeras, de mis hermanas, de mis compañeres.
El feminismo nos salva cada día, nos quita las culpas impuestas y nos da grande felicidades.
Hoy es un momento histórico y la cuerpa se llena de poder y empoderamiento!

sera feminista:


Sera feminista  o no será
Orgullosa
Las calles llenas
El subte
Los colectivos
Las plazas
Energía
Movimiento
Lucha
Esperanzas
Amor
No siempre me llame, no siempre me reconocí como tal, pero me di cuenta que era feminista, que no estaba sola y que me esperaba un largo camino de desconstrucción y amor.
Sanar dolores, sacar culpas, revolver mierdas, la desconstrucción no es una simple palabra, es toda una luchan interna; tantos dolores que dan miedos enfrentar, que las cuerpas se van deteriorando, que se vuelve necesario que  lxs seres muten y se abracen, abrazarse fuerte a unx mismx.
El feminismo me salvo la vida, una lucha con tantas anónimas, me hizo de red para no caer en el abismo, para que la culpas impuestas puedan ser sacadas lentamente, como vidrios clavados debajo de la piel, estoy llena, sacarlo duele, duele y deja una herida enorme que sangra pero no estoy sola.
Las pibas que denuncian mi orgullo, algo que yo todavía no me atrevo y no sé si algún día voy a estar preparada, pero estoy muy, re cansada de justificar al macho que no se descontruyo, “que upps no me di cuenta que eso era violación , solo pensé que estaba imponiendo mi placer, mi poder ante tu cuerpx inerte” .
Cada que el espejo me devuelve una imagen deforme donde las costillas se convierten en rollos, donde los problemas alimenticios a pesar de ser mío, son un contexto histórico.
Cada lucha se transforma en sangre y me recorre las venas porque nunca fui una buena nena sumisa, no estoy de acuerdo con este mundo y por eso lucho, creo, salto, canto, abrazo y amo.
Soy toda fuega, hoy estoy orgullosa de mí y aprovecho abrazarme a perdonarme a amarme, que no me pasa siempre pero hoy me regalo todo el amor que me merezco.
Y como una briza mis brazos abrazan a quienes luchan, a quienes reconocen este mundo capitalista que intenta de adueñarse de los cuerpos dejándonos ajenos.
Desconstruyamonos y amemos fuerte que es  necesario.

martes, 29 de mayo de 2018

Pañuemacho:


Pañuemacho:
Una imagen entra,  se queda en mi cerebro, la debato, la exteriorizo, la saco, la guardo y la vuelvo a dar vueltas por cada lugar de mi mente, sabidurías, sentimientos e historias.
Esa imagen se multiplica, se amplia y me siento, ¿como me siento al respecto?
 El guacho con pañuelo escena repetida del hoy.
Pañuelo verde decorando cuerpxs, cosas de “hombres” (hombre cis), que opinar al respecto, el chabón que por su cuerpo nunca, nunca jamás sentirá toda la fuerza del patriarcado, como si un palo te partiera al medio la primera vez que eras muy chiquita  te gritaron, te miraron el cuerpo con deseo, cuando aún él le pertenecía  a una niña.
 Con esto no quiero decir que el patriarcado no se haya metido en sus raíces, no le comiera el coco y el corazón. Solo creo que existen distancias de crueldad que nos separan, que nos sienten;  como sentir que la violación sea una opción cada que salís, cada que te pones borracha, cada que vas a comprar pan, sentir que pueden tomar tu cuerpo, ejercer poder desecharte como basura, absorber tu carne como si esta le perteneciera solo al matadero.
Así que no quiero ser egoísta con la lucha, pero no quiero que se sientan propio de aquello que  no les toca y jamás de los jamases podrán imaginar.
Como abriles un lugar siempre es un debate, pero es hora que se lo hagan ellos y me dejen de joder con explicaciones desde el  amor.
Hoy leí la primera vez como conseguiste el pañuelo verde, este año, con 26 años, feminista desde siempre, nombrada como tal no recuerdo, desde siempre me hizo ruido, trate de buscar a la igualdad la desconstrucción a pesar de pertenecer a este mundo tan distinto, al que realmente nos merecemos. 
Se me vino una imagen a la cabeza el encuentro de mujeres el primero que fui, el único por ahora, una fiesta de amor. Un tipo con pañuelo verde, haciendo de barrera, un referente, un exponente político, de un partido, que no es de izquierda aun que se dibuje como tal; este sujete te usa el pañuelito es o era el amigo de un tipo que le encantaba aprovecharse de las pibas empedo,  chabones que a sus compañeras las trataban como objeto,  el protector de un tipo que desvincularon tarde, porque exploto la olla y una piba se cansó de callar, pero fue protegido. Acá el tipo con pañuelito verde.
El pipa violin, un chabón refente guevarista, el violador de compañeras, bueno le cabía la izquierda como “discurso”, por que claramente no entendió nada.
Así que estoy un poco cansada de que usen la lucha que no les pertenecerá nunca.

lunes, 30 de abril de 2018

Apuñalaron mi corazón mil veces


Apuñalaron mi corazón mil veces
Y mil veces más sangro.
Se vuelve de una tonalidad de bordo a oscuro
Algo ha muerto.
Se va desquebrajando
Los pedazos caen,
Ahora generan sombra en el vacío, en el bajar perpetúan hacia la muerte.
Sus movimientos siguen un tiempo diferente
Cada expansión, se hace lenta casi con timidez, sabe que el exceso puede doler y en cada perforación crujir.
Se retuerce y escupe sangre en el espasmo.
Este caos ya no dejara el órgano igual, en sus cicatrices la memoria del paso del tiempo.

miércoles, 14 de febrero de 2018

El viento Se hace de mi cuerpo


El viento
Se hace de mi cuerpo
Haciéndolo movimiento
A los arboles me empecé a parecer
Curvados que ya no tienen las hojas frágiles
Tiemblan
Pero no se caen
Eligen el tiempo
Empecé a controlar las arenas, las soplo, es que  ya las tenía por el cuello
Chocan una contra otra
Creando algo que se asemeja a que decir y me susurran cosas que me olvide de cómo oir;  entre tanto cemento se me atrofiaron las raíces pareciera cubierta de un extraño celofán
Las están
Me
Estoy quedando sin respirar.

viernes, 9 de febrero de 2018

Violines en todas las esquinas:


Violines en todas las esquinas:
Tal vez una visión subjetiva, pero para mí o en si la desgracia de la humanidad, es un poco mas abarcativa que de una simple sujeta ( yo).
Me llamaron exagerada muchas veces, vos flashas violines por todas las ramas de los arboles, ya quisiera, ser una dramática.
Pero pensando en ejemplos siempre se me llena las paginas puff un montón, de cuando un loco me persiguió de madrugada y tuve que correr, esa fue hace unos meses, no quiero correr más, estoy aburrida de tenerle miedo a la  oscuridad o ir corriendo de un punto a otro para que no me pase nada, el miedo es irreparable, está casi en nuestro código genético ser “mujer” te convierte para muchos en un objeto, y no son loquitos de gabardina en la oscuridad, está lleno en todas parte, porque saben que pueden, porque no les importa.
Objeto, caminando a la agraria de día un auto pasa y nos grita cosas a mi hermana y a mí, le contesto insultándolo, y sigue gritando, cuando quedo más que claro que solo me producen asco cerebral, no digo que sean violines pero dos sujetos en un auto viendo a dos mujeres como objeto molesta y claramente alimenta mi miedo, si voy de noche pa ese lugar pues piedras debo llevar, que no se tirar pero por lo menos puedo intentar.
Gritos! Gritos en la noche escuche, imborrables, permanentes en mis recuerdos por siempre, sentí tanto miedo que pensé que me iba a morir, me temblaban hasta las ideas. M. me llama por teléfono, madrugada platense, vuelve a casa por 7 (centro) vuelve por que se sentí mal y decidió regresar, me llama porque ve un tipo raro para informarme, no me sabe especificar por donde de 7 no se qué hacer, si salir corriendo, trato de pensar que agarrar porque tengo que llevar algo para defendernos, gritos de pánico salen por el teléfono, de ayuda, nunca sentí tanto miedo en mi vida, donde estas ¡donde! Que hago! Donde?!
Se corta el teléfono.
Llamo
Busco a mi prima salgamos a  buscarla corramos por 7 no sé donde esta
M. llama
“Está bien”
Llega acompañada por un loquito que se la encontró llorando
Se escapo un tipo, que la agarro y le tapo la boca, ella se defendió y corrió.
El chabon no quería el celular porque estaba a mano, el chabon era un violin.
Cada que me tratan de loca quisiera poder reproducirles esos gritos de desesperación.
No todos los violines son desconocidos, extraños que emergen de las baldosas, muchos son conocidos, te tomaste un mate, charlaste, muchos los invitaste…
No todos son desconocidos y eso da miedo, esos que se disfrazan de izquierda, esos que te charlan.
Está lleno de violines, es una afirmación que detesto porque es real, completamente real.
Estoy tan cansada de tener miedo, porque a las personas les cuesta salir de la comodidad, de este sistema patriarcal, de no querer replantearse que estamos mal.