lunes, 27 de julio de 2015

Lo que me quedo del paisaje:

La realidad que pesa una vez más, esa historia que no queres que ocurra, que no sabes si queres saber, porque cuando sos capaz de observarla no tenes vuelta atrás, que vas a hacer con la pelota que acabes de recibir. Te encontrás vos y la angustia, no solo por los actos cometidos sino por la impunidad reinante frente a ellos. Te das cuenta de la desinformación o la mala información, no sabía de estos pibes, donde estaban los medios, cierto algunos de ellos culpándolos; por supuesto la victima tiene que ser culpable y merecedor de los atroces hechos , eso deben vender, porque si la gente se percata por dos segundos que esto pasa constantemente al lado nuestro, que no tiene un sentido en sí.
más bien aquellos que nos prometen que nos deben servir y proteger nos están matando, simples hormigas bajo una lupa inservibles absolutamente reemplazables. Nos convierten en menos de un número en una basura que pueden tirar, una lata que choca contra el suelo y acá no pasó nada. Las autoridades el mal llamado “poder”, la gente que elegiste para que te represente, lo oculta, lo abala, lo deja permanente, hasta le sigue pagando el sueldo.
Tantas fuerzas culpables como corrupción.
“no están vivos ni muertos están desaparecidos” desaparecidos en democracia. Jueces pertenecientes a ese momento que siguen aún ejerciendo. Y yo nosotros sentados, no nos dimos cuenta, y vos votando a todos los mismo que te prometen que te matan y te oprimen.
Y ellos luchando…

Que nos devuelvan la justicia, la dignidad, la libertad; peleemos por ellas con memoria con fuerza y sobre todas las cosas unidos.
(Un documental que tenes que ver...)

miércoles, 22 de julio de 2015

Disparando al espejo

Un arma corre detrás de un espejo persigue a su propia imagen atormentándola, le tira piedras y escupe su cara, la figura se retuerce y teme sabe que no podrá llegar muy lejos, la luz se apagara y su anatomía con ella. Antes de la culminación se miran fijamente y en si no existen diferencias. La figura convencida de que el otro es un enemigo dispara, siente como la bala penetra fuerte y decididamente, la sangre empieza a correr manchando su chaqueta.