domingo, 25 de enero de 2015
lunes, 12 de enero de 2015
Para comprarte, para pagarte, para desacerté:
Un billete por tu sonrisa
La plata cuesta todo
Tengo ganas de pagarte todo lo que no puedo para
conquistarte
La codicia de querer, nos lleva a pedir préstamos
Moneda tras moneda suenan, como una asquerosa lluvia sucia
que cae en el cochinito, lo engorde con
oro antes de matarlo
Hora tras hora y una hora más, tal vez toda tu vida para que
puedas contar
100
101
1000
2000….
Igual sigo teniendo hambre
Fin de mes ya no es tiempo, es dinero
La luz se la llevo el corte que no pude pagar
Las ganas de vivir se compran o se pagan o no se, estoy ocupada
pensando en cómo ahorrar un poco más
Quien serás si no conseguís dinero
El dni cuesta plata, tentador plástico que me informa que
tengo un lindo nombre, que mis padres me pusieron, luego de tener que pagar
todo lo que tuvieron que pagar por tenerme…
No te enfermes la obra social no te cubre y el hospital no
puede pagarle al personal
Todos tenemos hambre de vida porque aunque nos esforzamos no
podemos pagarla
El tren, el bondi, el almuerzo, la fuerza, la seguridad…
guarda que si no te roban ilegalmente te lo aran legal todo es válido para poder
sacar.
El trapito, el tipito de chaleco amarillo, el bolsillo, la
tierra, el lugar, la planta, el aire puro, la comida, la educación, el aprendizaje,
se paga.
Abra que pagarte y luego sacártelo, para los más desfavorecidos?
No seas tonto en que sistema crees que vivimos
Prostitución trabajo político de venta ideología para
conseguir $
Pague por mi jardín, para que salven los osos polares, para
que el planeta no se funda por lo que estoy gastando.
Quiero vender para comprar
Quiero que cada una de las células de mi cuerpo sean de
plata, así sería más importante que un simple numero en alguna carpeta, así sería
útil…
Esperar...
Quiero llegar a casa pero no sé dónde está.
Vi un camino y lo seguí segura, no parpadee ni un segundo, pero tampoco observe, me segó la fe de que allí
estaría algo mejor…
Los pies ya cansados se arrastraban por las piedras,
interminables, agotadoras, imperiosas, la lluvia tempestuosa calmaba las
heridas, pero ahogaba aún más las fuerzas, pesados trapos cargaba ese cuerpo
que ya no era mío.
…Cada vez más enormes, mis manos se aferraban temiendo equivocarse.
El camino fue largo pero por fin, estaba una casa, no muy
grande, pero tampoco pequeña, parecía cálida, las puertas estaban entrecerradas
como si se estuviera esperando a alguien.
Sin dudarlo creí, era a mí, ya las piedras no se sentían,
tampoco mis pies y corrí como nunca, pero como siempre me había preparado, corrí
quería sentir un abrazo, corrí, mis pies se torcieron casi se hacen pedazos,
pero eso no importo seguí aún más rápido, corrí, corrí!! Hasta detenerme a unos
simples centímetros de la puerta, se sentía música, calor y un olor dulce. Daba
la impresión a feliz, sin dudarlo golpee.
No eran a mí a quien
esperaban…
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