Me confundieron con un nene; ahora muchos años después
lo recuerdo y no sé por qué me afecto tanto. Re viendo la situación, con más
ideas y también con un poco de cariño para mí, quiero transformarlo en olvido o
simplemente en gracioso, anécdota de otro tiempo.
Empecemos por la primer parte caminando con mi
prima, yo vestida con jogging y una remera enorme, cubriendo mi cabeza con una
gorra de river; unos pibes en un descampado jugando al futbol, empezaron a
gritarme para ir a jugar, yo los ignore, sentí vergüenza de que me confundiera,
uno grita “no che es una chica”. Y que si quería jugar (lo cual no iba y no sucederá
porque tengo nada de estado físico y no me gusta este deporte en sí). Pero por
que tanto caos, porque la ropa (y casi todo) está catalogada, para uno u otro “sexo”
y si no entras en esas casillas te ponen mote ejemplo marimacho, señorita etc.
etc. Es que nunca pude ser una señorita y siempre tuve que defenderme por eso,
aun ahora, resuena algunos días en mi cabeza “ y bueno si te vestís así…” más acotaciones que te marginaban de parecer
linde, interesante para quien te guste, ponen en duda tu sexualidad, te
cuestionan…
Que si quiero vestirme con ropa enorme, o ponerme un
vestido y correr.
Que si dejo de depilarme, desde cuando tener pelos
es algo masculino o no me pongo un corpiño para esconder mis tetas. Y si no
quiero caer en un estereotipo estúpido que lo único que hace marginar los
cuerposmentes y lastimar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario