En el capricho de las palabras contenidas me pierdo.
Que en eso que no sé cómo expresar, lo juzgo.
No sé si se merece convertirse
en palabras, en versos, que no quiero escupir porque me siento tonta.
Engañada por algo que no se dio.
Y en el poco crédito que te mereces, te nombro y no me queda
otra que escribirte, convertirte en poemas y comerme los mocos por eso que no
fue
No te lo voy a decir, de lo que me inspiro no voy a renegar.
Si no me queda otra
Las palabras fluirán
Se aran presente en las hojas que sean necesarias y en esa
falta de interés yo te convertiré en otra caja llena de palabras que tendré que
acomodar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario