Suena la música nena en
mis oídos y ya no me deprimo.
Salgo al patio en las
noches oscuras con cables colgados, un cuchillo en la mano, pero bien escondido
no quiero caerte mal.
La noche me abriga y
puedo disfrazarme de tu sombra, esto es amor u obsesión, no soy lo
suficientemente cuerdo para diagnosticar los hechos.
¿Me entregaras tu corazón?
No quiero rogarte, ya demasiado eh sufrido.
Cuídate la espalda no
quiero que nadie te mire. Le arranque los ojos a aquel picero que poso los ojos
en tus pechos, no sabía que se desangraría tan rápido. Digamos que soy lo último
que vio. Mi primer muerte por ti amor.
Nada más interesante que
la excitación que tengo cuando sueño con lamerte tanto el cuello que derrames
sangre.
Que te puedo decir soy
esquicito con lo que me alimento.
Tú serás la primera que
coloque en mi cuenta.
La más importante y la
que dará los indicios que todas son mis amantes caídas.
Tú no sabes que me amas,
pero dirás mi nombre pidiendo clemencia.
¡¡¡Grita nena!!! Las
cuatro parees te oirán, son las que tienen el registro de la azucarada,
colorada, abundante y estimulante sangre. Sos mi media naranja y te exprimiré hasta
que tus fluidos no existan, mis pantalones se hacen pesados y me baño de rojo
como el atardecer.
Sos mi nueva esposa pero
la muerte ya nos separo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario