Una vez escuche que hay un lado de la luna, una parte oculta
para la vida en la tierra, vi toda la demostración
en una cocina con dos personas danzando, cada parte de mi interesada como cuando
era chica y podía ver los reyes magos dibujados, casi mágico, algo inalcanzable.
Pero esto era distinto era real, la privación de eso, algo oculto de mi por
siempre.
Pero si regreso en este momento a ese lugar que creo que tenía
un mantel rojo, en una mesa rectangular, si piso ese momento nuevamente, podría
declarar sin dudar un segundo, que aquellos bailarines improvisados también eran
la luna, una parte que puedo ver y otra que ocultan o se olvidan de contarme,
esa que esconden hasta de ellos o que no le interesa compartirme. Ahora puedo
ver que la distancia entre cada punto puede ser un viaje espacial, que imaginariamente
achicamos con ciertos mensajes de un te extraño, como andas? Alguna carita estúpida
que puede simplificar tantas cosas (una mentira).
Yo soy la luna con tantas partes que no puedo ver, pero en
el fondo sé que están, forman el todo, ayudan a construir lo visible, aunque para
mi percepción sea todo lo contrario.
El choque de dos partes la invisible para nuestra percepción
y la otra, se unen para formar un cuerpo, algo precioso, algunas veces, pero
siempre necesitas saber más de esa parte por que conforman el todo el cual a te
ha sido privado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario