jueves, 24 de agosto de 2017

Un ambiente denso

Un ambiente denso, la oscuridad y la humedad no tenía la culpa, esta vez, la lluvia transpiraba de las baldosas.
Las banderas se disipaban igual que el fuego que ya no ardía como antes.
Las tristezas y broncas envueltas en palos y cañas, de vuelta en casa tenemos que pensar que comer.
Rejunte de cosas, tantas cosas.
Los sonidos a botas y encubrimiento huelen a podrido.
“…desaparecidos…” en ese carácter que intenta a asemejarse a nulidad.
No están olvidados por todes nosotres, pero por los tantos que creen que con garrotes se pueden solucionar las cosas…
Justifican
Algo abran hecho.
¿Es que como no merecer ese castigo?, tienen que, por que si no sería pura crueldad.
Maldad, la sangre derramada, que se intenta limpiar como si fuera fácil.
Acá no pasó nada.
Porque si pasara, porque si paso, tendríamos que estar todes arriba, reclamando.
No vaya a hacer que se den cuenta de las injusticias, ojo que algún que otro ojo pillo puede despertar.
La calle esta dura, ya no es lo que era antes, miedos, miedos que creí incapaces.
Retroceso atroz.
Grave la herida re escarbada, en nuestra historia.
El contexto no alcanza, ni las justificaciones, ni el perdón.
Tener una opinión es cuestión de cuidado.
Estate atento.
Las paredes se limpia, la sangre de las manos rebalsa nos salpica, el enchastre no tiene razón.
Literal, tan simple y literal la realidad, que es indudable el dolor.
Desaparecieron a una persona.
PERSONA
La codicia volvió a ganar y en la desintegración de los últimos sentimientos que nos queda, la sorpresa de lo injustificable que volvió a ocurrir.
Violencia
Eterna violencia.
¿Cuánto vale una vida?
¿Cuantos pesos $$$ vale una vida?
Tiemblas les cuerpes, hasta las raíces, la tristeza los colapsa.
Desconectados el cemento les enterró y en lo carente del tacto nos morimos.
Resecos, solos y separados de la realidad.
Encerrados en unas incomodas cajas que nos dan una falsa sensación de seguridad; nos olvidamos de cómo es respirar y al contemplar al otro hacerlo nos sorprendemos.
En la lejanía el rencor a lo extraño, el temor…
En tal abismo nos volvemos sordos, tontos.
Nos hacemos los tontos.
Desaparecen personas.
Se llevan personas en contra de su voluntad
Por plata
Poder

Por qué los dejamos.

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