Historia de una resaca
Me levante de esa cama pedí una botellita de agua y abrí la
puerta; el sol del mediodía de pleno verano me carcomió lo poco que me quedaba
de integridad, pero bueno, tenía que cargar conmigo, porque no quedaba otra, sabía
que me esperaba un destino peor, así que tenía que disfrutar el camino. Tome la
avenida directo a mi casa, casi sin perros, tratando de ser discreta de
disimular, pero de repente una nueva rotisería, toda fuerza que me quedaba empezó
a volverse espasmos y contención,
trataba de decirme que estaba en pleno centro de la pequeña ciudad, no
da ensuciarles las veredas y darle charla al día. De repente suena el teléfono y
mi estómago va ganando la batalla, mi viejo me espera en la anónima (supermercado)
me cacheteo mentalmente y me obligo a continuar tragándome mi estómago. Por mi
bien se encontraba afuera, pero el sol aun perforaba mi conciencia y mis fuerzas,
ya no me podían mantenerme en pie, así q le pedí las llaves del auto para poder
rendirme y para no disimular lo
imposible, me siento y el calor hizo lo suyo, abro la puerta que da a la vereda
y sin compasión el vómito sale es tanto estuvo tan contenido que de mi nariz también
se escurre, con la poco dignidad que me queda pido a la vida que no me hayan
visto, pero es tarde mi viejo viene tentado a subirse al auto, le hice la
tarde. Y mi vieja me odia como una tipa grande puede ponerse así… y yo me
detesto porque sé que no tenía que haber mesclado, birra, vino y vodka ya estoy
grande para saber que no es razonable, pero tan solo quera estar feliz, no quería
ser la chica que se lamenta la muerta, ni la perdida, ni el fracaso, tan solo quería
ser feliz por unas horas antes que la realidad vuelva penetrar en mí.
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