Que las cosas más atroces no sean parte de la ficción,
que invaden nuestra historia y empapan nuestras raíces,
pidamos, pido que no nos olvidemos,
porque también somos capaces de magnificas creaciones, de luchas y fuerzas
interminables.
Que el dolor se transforme en justicia, que las injusticias
se hagan visibles a los ojos de todos, que no sigamos dormitando, así las podemos
hacer pagar, para vivir por fin en libertad.
Que las heridas que sangran, nutran nuestra tierra y el
abono haga crecer a nuestro ser.
Que las plazas se inunde de risas de niños y de cantos, de bombos, porque es nuestro medio, porque
retumba en los edificios y en los autos polarizados, por que las hormigas nos
volvemos visibles y hacemos temblar la comodidad de quienes quieren que las
masas se reúnan alrededor del televisor.
Aprendamos y pensemos
la historia para que NUNCA MÁS se repita .
No hay comentarios:
Publicar un comentario